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6 de julio de 2012

Say It

Interludio musical, que se me hace muy pesado ir colgando sólo fragmentos de relato.

Como sabréis (algunos), mañana me toca cantar el Réquiem de Mozart por tercera vez. En el Palau de la Música, señores. De acuerdo, no voy a cantar allí por méritos propios, ni voy a hacerlo como solista ni mucho menos, pero qué demonios. Lo más seguro es que nunca vuelva a pisar el escenario del Palau. Si no es como público, claro. Digamos que es un sueño hecho realidad. Y que tenga que cumplirse de esta manera...

El caso es que la FCEC (Federación Catalana de Entidades Corales) organiza anualmente unos talleres que concluyen con un gran concierto multitudinario. Y este año tocaba Réquiem, y como las del coro en el que canto ya nos lo sabíamos nos apuntamos.

La cosa es que esto de los talleres anuales lo venden como algo super internacional, e invitan a cantar a diversos coros de fuera de España. El lunes pasado, después del segundo ensayo del Réquiem, dichos coros internacionales se presentaron cantando cada uno una canción.

Y allí estaban: un coro de niños austríacos cantando una canción cuya letra decía "calla la boca que yo haré lo que quiera", un coro mexicano entonando un canto dedicado a su ciudad natal, un coro portugués interpretando un poema musicado, un coro polaco cantando gospel. Pero mi favorito fue el argentino, que se ganó una ovación cuando el director anunció que iban a cantar un tango.

Al llegar a casa busqué dicho tango. Aquí lo tenéis. Escuchadlo, porque es precioso. Ah, y tuve que buscar también al llegar lo que significaban ciertas palabras. Viva el español de Argentina. Purrete significa chaval, barrilete significa cometa (el juguete, no el cuerpo celeste) y piolín significa cordel (cordel de cometa, se entiende). Una señora que estaba a mi lado durante el mini-concierto de presentación insistía en que decían "violín" en vez de piolín, y a mí me parecía muy raro que dijeran eso...


Desde chico ya tenía en el mirar
esa loca fantasía de soñar.
Fue mi sueño de purrete
ser igual que un barrilete
que elevándose entre nubes
con un viento de esperanza, sube y sube.

Y crecí en ese mundo de ilusión,
y escuché sólo a mi propio corazón,
mas la vida no es juguete
y el lirismo en un billete sin valor.

Yo quise ser un barrilete
buscando altura en mi ideal,
tratando de explicarme que la vida es algo más
que darlo todo por comida.

Y he sido igual que un barrillete,
al que un mal viento puso fin,
no sé si me falló la fe, la voluntad,
o acaso fue que me faltó piolín.

En amores sólo tuve decepción,
regalé por no vender mi corazón,
hice versos olvidando
que la vida sólo es prosa dolorida
que va ahogando lo mejor
y abriendo heridas, ¡ay!, la vida.

Hoy me aterra este cansancio sin final,
hice trizas mi sonrisa de cristal,
cuando veo un barrilete
me pregunto: aquel purrete, ¿dónde está?

18 de octubre de 2011

Awoken



Sometida a reconocimiento por el club de medianoche, titulo esta historia...



EL AMANECER DE LAS POLILLAS ZOMBI
Todo empezó ayer por la noche. Era bastante tarde, teniendo en cuenta que quería irme a dormir pronto para hoy poder ir a pedir información sobre la beca de la CAF y hacerme de una vez por todas un pase mensual para el tranvía. Así que cuando acabé de ver el primer episodio de la segunda temporada de The Walking Dead, decidí que era hora de irme a dormir.

Yo siempre que me voy a dormir (o falta poco para que lo haga) abro un poco la ventana, para que mientras duerma se ventile la habitación y cuando me levante no huela todo a cerrado. Y digo UN POCO, unos tres centímetros de apertura, para que no entren bichos ni nada.

Pero ayer la situación era ligeramente diferente. Tenía la luz encendida y la ventana ligeramente abierta desde hacía mucho rato. De hecho, miré todo el capítulo de The Walking Dead con la luz prendida y la ventana abierta (una hora de capítulo, y entre que se me colgaba el ordenador y esas cosas, imaginaos el rato).

Así que justo cuando me disponía a apagar la luz e irme a dormir, oí un sordo ploc en la ventana. Y luego el batir de unas alas contra el cristal. Dios mío, me dije. Lo veía desde dos metros, era un bicho enorme, al principio incluso me pareció un murciélago (vuelan muy cerca de mi ventana, tengo una especie de "foco" de luz blanca justo al lado). Me acerqué. Era una polilla, una muy grande. No había entrado, gracias a dios, pero estaba pegada al marco de la ventana, dispuesta a entrar en cuanto abriera la ventana unos centímetros más. Estaba, de hecho, en la parte interior del marco, es decir, que si hubiera cerrado la ventana de verdad hubiera muerto chafada, y yo no quería eso. Los que me conocen saben que en cuanto veo un bicho en casa jamás lo mato, lo saco fuera y ya está. Me daría mucha pena matarlos, y sé que luego tendría remordimientos. (Leed esto si queréis comprenderlo mejor, no tengo ganas de volver a explicarlo.)

No sabía qué hacer. ¿Cerrar la ventana y matarla? ¿Irme a dormir y apagar la luz, sabiendo que tenía semejante bicho menos de un metro de mí, y que podía entrar en cualquier momento si durante la noche soplaba una fuerte ráfaga de viento? Intenté ahuyentarla usando una percha como si fuera un palo, metiéndola por el resquicio de la ventana y empujándola suavemente, pero eso sólo hizo que se encallara más. Entonces tuve la brillante idea de abrir un poquito más la ventana. La empujé otro par de veces para que pillara la idea, abrí un poco y me aparté, convencida de que entonces saldría volando lejos de mí.

Pero entró.

Joder.

Yo sólo le había visto un trozo de las alas y un par de patas, y me había creído que mediría unos tres centímetros de largo, pero no era así. Mirad esta foto, sin ampliarla. Esa era la forma de su cuerpo, a grandes rasgos. Y ese era su tamaño real, sin bromas, sin exageraciones. Era como mínimo el doble de larga de lo que había imaginado.

Y se quedó unos minutos quieta en el suelo, con las alas levantadas y vibrando. En ese momento yo estaba paralizada de puro terror. No me dan miedo los bichos, puedo coger sin ningún tipo de temor arañas, saltamontes, mariposas y polillas... siempre que tengan un tamaño razonable. Sé que és poco racional y que hay bichos pequeños que también pican, pero soy así. Esa mostruosidad de seis centímetros me daba la impresión de ser muy venenosa, y eso que tengo muy claro que ninguna polilla pica.

No sabía qué hacer. Durante unos minudos me quedé mirándola. Si en ese momento la hubiera matado todo hubiera acabado ahí, pero no quería... Y entonces se puso a volar alrededor de la lámpara del techo. Cada vez que chocaba se oían golpes, y su vuelo sonaba igual que el de un abejorro. Entonces hubo un momento de confusión. Yo estaba aterrorizada, y no sé qué hice exactamente ni por qué. Apagué la luz que atraía a la polilla y encendí el fluorescente del lavabo, con lo cual se acercó ahí. Abrí la ventana rápidamente para que saliera, y me metí en la cama mientras oía cómo la polilla, desorientada, se daba golpes contra todo lo que se ponía en su camino. Me tapé la cara.

Al cabo de unos segundos cesaron los golpes, y yo supuse que por fin habría salido por la ventana, aunque no estaba muy segura de que un bicho tan torpe hubiera hecho eso a la primera. Cautelosamente, miré en cada rincón y agujero de la habitación para comprobar que no estaba. Y cuando casi había acabado y estaba a punto de irme a dormir, la encontré posada encima del armario. A esa distancia me era imposible hacerle nada, no alcanzaba esa altura ni subiéndome encima de una silla.

Apagué todas las luces y abrí la puerta que da al pasillo (donde la luz estaba encendida), esperando que saliera siguiendo la luz. Y esperé como mínimo diez minutos a que lo hiciera, pero no pasó nada. Salí a tirar la basura para despejarme un poco, el hombre del accueil de nuit debió flipar al verme salir a esa hora a tirar la basura.

Por aquél entonces yo había logrado calmarme un poco y empecé a pensar en otra manera de echarla, pero no se me ocurría nada que no consistiera en matarla. Intenté ahuyentarla con un spray de acondicionador para el pelo: sólo la alcanzaron un par de gotas que hicieron que moviera las alas, nada más. Intenté que se moviera usando de nuevo la percha, pero no logré tocarla. Ya no sabía qué hacer. Me moría de sueño (con la broma eran pasadas las 4 de la madrugada), y tenía más que claro que no quería compartir habitación con esa polilla-mastodonte. Era imaginármela revoloteando por encima de mi cabeza y posándose en mi frente mientras yo dormía y morirme del asco.

Sopesé atraparla dentro de una cazuela, o algo, pero no me veía con valor suficiente para hacer eso, ¿y si fallaba y lo que conseguía era que la polilla se pusiera encima de mí? No quería ni imaginármelo. Al final me rendí. Tenía que matarla. ¿Pero cómo...?

No sé por qué tardé tanto en ver la solución. Cogí unos pantalones tejanos que tenía para lavar, los empapé de agua y los plegué. Sólo tenía una oportunidad, recé para no fallar. Me subí a la silla y lancé los pantalones hacia la polilla. Quedó atrapada debajo. Suspiré aliviada. Los pantalones goteaban, y durante un instante me imaginé que las gotas de agua cayendo al suelo desde el armario se transformaban en sangre, dando forma al remordimiento que sentía por lo que iba a hacer.

Moví la mesa y la coloqué donde antes había estado la silla. La mesa es unos centímetros más alta, así que usándola tendría más libertad y alcance para lo que me disponía a hacer. Me acerqué a los pantalones que sepultaban la polilla, cogí el bote de detergente líquido (tres litros, para que os hagáis la idea) y "apuñalé" con él los pantalones, asegurándome de chafar del todo la polilla.

Y luego, poco a poco, levanté los pantalones.

Y vi cómo la polilla luchaba por despegar las alas de la tela tejana mojada. Había sobrevivido. La había inmovilizado y mojado con una prenda de ropa empapada, la había chafado con tres litros de peso, y SÓLO se había enganchado las alas en la tela.

Volví a taparla con los pantalones y la aplasté de nuevo con el detergente. Varias veces. Me sentí muy mal.

Levanté de nuevo los tejanos. Ahora no se movía, y su abdomen estaba claramente desgarrado y espachurrado contra el armario.

Me dio mucha pena. Pensé que ella no tenía la culpa de nada, y que jamás me hubiera hecho daño. Maldecí que hubiera tenido que conocerla en esas condiciones. Era un ejemplar realmente bello. Si tan solo hubiera escapado desde el principio... Decidí hacerle una foto, para recordarme a mí misma lo que había hecho.

Y así fue: justo cuando estaba haciéndole esta foto...


... se movió. La jodida polilla se movió cuando mi mano y mi cámara estaban a menos de tres centímetros de ella. Ahogué un grito. Empezó a arrastrarse como un zombi. Por eso la foto salió borrosa.

No me lo pensé dos veces, cogí el detergente y la chafé con todas mis fuerzas, sin tela mojada de por medio, insistiendo en su pequeña cabeza de insecto, mientras gruñía con cada golpe. Me sentí como Andrea, en el episodio que había visto de The Walking Dead*, matando un zombi con un destornillador.

Y eso fue todo. Lavé el bote de detergente, los pantalones, tiré el cadáver de la polilla, despejé la cama y (¡por fin!) me fui a dormir. Y la única moraleja que saqué de todo esto es que jamás, JAMÁS, volveré a tener la ventana abierta y la luz encendida durante la noche.




* Sara, si lees esto, que sepas que no te he hecho ningún spoiler. No es ninguna novedad que en TWD se matan zombis, y esta muerte en concreto no tiene ninguna relevancia para el argumento. Equisdé.

23 de septiembre de 2011

Seuls

You know, creía que esto iba a ser horrible.

Que no iba a poder soportarlo. Que me darían bajones cada dos por tres por las chorradas más inmensas: perder el último autobús, que la dependienta de turno no entienda mi acento, perder un anillo, resbalarme en un día de lluvia.

Pensé que lloraría cada noche, que no podría estar lejos de la gente que quiero tanto tiempo.

Que volvería a mi casa (con el rabo entre las patas) al cabo de menos de una semana.

Y la primera noche, cuando después de todo, me sentí como una mierda y lloré durante horas antes de caer rendida en mi cama sin cojín, creí todo esto.


Pero, milagrosamente, nada de eso ha ocurrido. Claro, echo de menos a la gente, y hablar con alguien de verdad, pero esto se me está haciendo más soportable de lo que creía.

Es relajante estar sola. No sé de qué me sorprendo, siempre he sido un poco así... Pero bueno, que... You know... Me estoy explicando fatal...

Será el paisaje, o las montañas, o los animales... O tener que andar 10 minutos por la montaña para llegar a la civilización... O los gatos de la residencia... O el clima... Me está sentando bien estar sola y apartarme un poco de todo lo que me dejo en Barcelona por un tiempo. Cleanse, es la palabra.

22 de junio de 2011

La cosa va así:

Mi hermana va a suspender y repetir cuarto de ESO.

Se pasa el día monopolizando un portátil que le regalamos A MI MADRE y que casi no puede ni tocar porque mi hermana se pasa el día en él y por más que se lo repitan no sale. Tiene su messenger instalado, su facebook de página de inicio, sus cuentas con la contraseña guardada. El portátil vive en su habitación.

Y a mi madre la he visto cogerlo contadas veces. Tres, diría yo.

Mi hermana lleva cuatro años pasando de todo, principalmente de mis padres y sus estudios. Así le va.

Mi padre está harto de atosigarla con sermones y más sermones, a veces prueba gritando para ver si la asusta y se da cuenta de una vez de lo que ocurre a su alrededor, pero no funciona; a veces prueba siendo sincero y comprensivo para ver si así la pone de su parte, pero no funciona. Y ya no sabe qué hacer.

Señores, en resumen: mi hermana se pasa el día en el ordenador y no da un palo al agua.

¿Solución que se les ocurre a mis progenitores?



Regalarle un netbook para ella sola.

27 de mayo de 2011

Te recuerdo Amanda

Els meus pares sempre han escoltat el Víctor Jara. Jo quan era petita coneixia les seves cançons, més per inèrcia que per altra cosa. Ens agradava Te recuerdo Amanda, perquè deia "Amanda". I la història que narrava era preciosa...

Un dia, quan era ja una mica més grandeta (potser tenia 12 anys), l'estàvem escoltant al menjador, crec que després de sopar. No sé exactament per què, però en aquell moment jo de sobte vaig comprendre el seu significat. El vaig entendre tan bé que se'm van omplir els ulls de llàgrimes i vaig haver de marxar a la meva habitació perquè no volia que els meus pares i la meva germana em veiessin plorar.

Un cop allà em va venir a la ment la meva àvia materna (havia mort feia poc). I vaig començar a pensar que era injust que s'hagués mort tan aviat (no tenia encara els 70), i que no entenia per què la persona més generosa i amable que coneixia es mereixia un destí com aquell. I el que menys entenia de tot plegat era que Déu ho hagués permès. La meva àvia era molt religiosa, però a mi el que Déu li havia fet em semblava una injustícia. A ella, que li havia confiat la seva vida sencera, la seva devoció i la seva fe. Ella, que ens havia estimat tant a tots. Com ja he dit, era la persona que menys s'ho mereixia.

I vaig continuar plorant. Te recuerdo Amanda havia desencadenat les llàgrimes, i ara ja no plorava per la cançó, no plorava per l'Amanda. Ara plorava per la meva àvia, perquè trobava a faltar que ens enviés cartes cada dues setmanes, perquè no m'havien deixat anar al seu funeral i perquè acababa de descobrir que Déu no existia.

I vaig plorar encara més. Hores. Crec que va ser el primer dia de la meva vida que m'anava a dormir realment tard.

Al cap de tant de temps, ja no plorava per l'Amanda, ni per la meva àvia, ni per mi. Recordo pensar desconcertada: i ara per què estic plorant? I no ho sabia, però seguia fent-ho. I plorar em feia plorar encara més. I recordo pensar gairebé desesperada: Déu meu, vull deixar de plorar, això és absurd. I no podia. Com si estigués deixant sortir tot el que tenia a dins i portava tant de temps reprimint. Pobra Amanda...

Així que al final em vaig rendir, i vaig deixar que les llàgrimes llisquessin. Em vaig adormir plorant, de cansament.




5 de abril de 2011

Wish You Were Here

Mi madre, al igual que mi padre, como sabréis algunos de vosotros, trabaja en la ONCE. El otro día me contó una "anécdota" que me pareció preciosa.

Se ve que tiene un compañero de trabajo que siempre se fija mucho en el maquillaje que llevan las mujeres que hay a su alrededor y hace comentarios (buenos) al respecto. Por ejemplo, ve a una mujer con un pintauñas de un color bonito, y le dice que le gusta mucho, que dónde lo ha comprado.

La mujer de ese compañero de trabajo de mi madre está ciega. Es él quién se dedica a asesorarla en temas de cosmética. Le trata de explicar cómo es el color de ese pintauñas, le ayuda a aplicárselo, le dice lo guapísima que está cuando ha acabado de hacerlo. Aunque ella no pueda verlo.

Y él lo hace de forma tan absolutamente desinteresada que resulta enternecedor. Seguramente a él le parezca algo de lo más normal, pero (por lo menos para mí) ese gesto tan simple significa, en el fondo, muchas cosas.



Y eso que yo no soy de emocionarme con cosas lacrimógenas de estas, las típicas que tienen que ver con invidentes/niñas con cáncer/niños autistas. (?)






PD: Pues con la tontería de versionar My Immortal hoy Enric nos ha traído un arreglo para coro y la vamos a cantar. Suena que te cagas.

Closer

NO LO PUEDO CREER OH DIOS ME QUEDA UN 7,4 DE LENGUA ESPAÑOLA ARGH TENÍA QUE COMPARTIR CON ALGUIEN MI EUFORIA MOMENTÁNEA DISCULPADME BUENOS DÍAS.

29 de marzo de 2011

1:39 AM. Estaba estudiando francés, y de repente me ha pasado lo peor que puede pasarle a una persona que está estudiando para un control que tiene mañana. O lo peor que puede pasarme a mí en concreto en dicha situación, vamos.

Lo que me ha pasado es que he recordado, y luego me he dado cuenta de que además he olvidado.

Repentinamente y sin saber por qué: una clase de primaria en el colegio Corazón de María, un profesor de música memorable, Félix, le enseña a su clase un fragmento de una canción. Cuando se asegura de que afinan lo suficiente y recuerdan bien la letra, les dice que en cuanto lleguen a casa se la canten a sus padres, que seguro que se emocionarán. Al día siguiente al llegar a clase los niños dicen que Félix tenía razón, que sus padres han llorado recordando esa canción. Entre esos niños, una chibi-Irene.

Actualmente, una Irene que ha recordado todo eso, y se ha dado cuenta de que no lo rescataba de los rincones de su mente desde hacía mucho tiempo. Tanto tiempo que ya no recuerda cómo era la canción. Y la Irene actual no deja de darle vueltas, intentando atrapar al vuelo un fragmento de la letra o de la melodía. Y le da mucha rabia ver que no recuerda nada, nada.

Es una sensación horrible. Y no dejo de darle vueltas, y no puedo estudiar.

Me voy a seguir intentándolo.


^ Perdón por haberlo escrito todo tan mal, por cierto.

PD: Estudiando he leído una frase filosófica random en los apuntes: "on ne peut pas nier une chose qui n'existe pas". A cuadros me ha dejado.

21 de enero de 2011

Cap d'any (versió acústica i en directe)

És curiós, perquè la Maria Coma i el seu nòvio, el Pau Vallvé, també conegut com a Estanislau Verdet, van deixar de sortir junts, i avui la Maria s'ha posat a tocar de sobte "Cap d'any", de l'Estanislau... Em pregunto en què devia estar pensant mentre tocava...

La lletra de la cançó conserva el típic "lèxic" que utilitza l'autor, però en destaco la tornada: "T'estimo i és cap d'any..." Un cop més, en què devia estar pensant...?

Ah, i només volia dir una cosa més. Siusplau, mandamases de la UPF, deixeu de fer que les meves professores de seminari tinguin totes uns pits tan hipnòtics. Kthxbai.

19 de noviembre de 2010

Yeh.
Farem el Rèquiem i Bohemian Rhapsody,
i anirem a l'Alguer i a Roma.
Fuck yeah.

21 de octubre de 2010

Seaside Rendez-vous

Os hago una confesión: desde hace unos días estoy intentando poner un acento más catalán cuando hablo en catalán. No de pueblo, sólo más marcadamente catalán. Sólo para que no se me note que soy de Barsalona.

Y ahora resulta que (según al menos dos personas) cuando hablo en castellano se me nota el acento catalán. Hum.

9 de octubre de 2010

-¿Tocas en el Palau?
-No. Todavía no.
-Pero... estudias.
-Sí.
-Y... ¿tocarás música portuguesa?
(Asiente sonriendo.)
-Suerte.

[...]

-Y ahora, te doy a elegir.
-¿Y si me niego? ¿Y si ofrezco que me mates a mí?
-No lo entiendes, soy el Diablo, no quiero la muerte de una persona. Quiero dolor en su estado más puro, culpabilidad, tristeza, desamparo. No quiero llevarme un alma. Quiero que elijas. Tu elección, tu dolor, ese será mi macabro placer.
-No voy a elegir. Vas a tener que llevarme a mí.
-Puedes decirme que te niegas, pero hace rato que tu corazón ha escogido...

19 de septiembre de 2010

Watercolour

Bueno, oficialmente mi verano se ha acabado. Así que, tal y como me prometí, aquí está mi recopilatorio oficial de canciones del verano 2010. No del verano 2010, si no de mi verano 2010.

Si el año pasado fue el de Emilie Autumn, Vidres a la Sang y Diablo Swing Orchestra, éste ha sido el de Pendulum, Antònia Font, Sarah Brightman, Dionysos y, por qué no decirlo, Lady Gaga.

Y la canción del verano... Supongo que sí, Watercolour.

Cançons estiu 2010

20 de julio de 2010

Ave verum corpus K618

«Em plau comunicar-vos que un cop finalitzada la primera assignació de la convocatòria de juny de 2010 de preinscripció universitària, podeu iniciar els estudis que vàreu sol·licitar en 1a. preferència a 41006 Traducció i interpretació -anglès- (Barcelona) de la Universitat Pompeu Fabra.»

I ara ja s'ha acabat...

"Si aprovo Història...
Si aprovo el Batxillerat i tinc una bona mitja...
Si aprovo la Selectivitat i tinc una bona mitja...
Si aprovo la Prova d'Aptitud...
Si no puja molt la nota de tall...
Si hi ha prou places..."

Però ara realment em pregunto si he escollit bé...
I també m'alegro de no haver-me presentat a Geografia a la sele, què collons.

23 de junio de 2010

Acabo de somiar que estava escoltant El món (a RAC 1) en directe, i entrevistaven al Jep Cabestany (?). Parlaven de que ja estaven penjades a internet les notes de la Selectivitat. Jo tota emocionada anava a mirar-ho (en un portàtil que havia aparegut de no sé on) i introduïa el meu DNI i tot en una web que no sé quina era... I veia les meves notes. Primer mirava un link on deia "Ho sentim però si vols entrar al pròxim curs a la universitat hauràs de presentar-te a la convocatòria extraordinària de setembre". En un altre link hi havia les meves notes.
-Català: 2
-Castellà: 4
-Anglès: 5
-Filosofia: (no me'n recordo)
-Llatí: 6
-Història de l'art: 9 (?)
Es veu que em donava una mitjana de suspès i havia de repetir... Sigui com sigui jo estava convençuda de que era dia 24, i que per tant les notes no havien d'estar penjades fins l'endemà. El cas és que durant l'entrevista al Jep (com no) feien broma i donaven a entendre que això de les notes de la selectivitat s'ho havien patillat. Quan acabava el programa m'acostava corrent a l'Òscar Dalmau i li deia:
-Òscar Dalmau, Òscar Dalmau, això de les notes de la selectivitat era cert?
-No, hem creat la pàgina web amb notes falses nosaltres mateixos.

I ja està.

Però ara estic cagadeta...

8 de junio de 2010

Estic acabant d'estudiar Filosofia, quan de sobte un insecte es posa sobre el llibre, sobre les paraules "el món sensible". És petit, té ales petites i sis potes, sembla un mosquit però amb unes potes més curtes. El meu primer instint és fer-lo fora, com faig amb tots els insectes que trobo. M'agraden, però no m'agrada que em piquin.

Ho intento primer amb la cullera-canya del granissat. No ho aconsegueixo. Em fa por agafar-lo amb la mà perquè és molt fràgil i el puc aixafar, no és com els mini-escarabats que trobo sovint, que els pessigues amb dos dits i segueixen vius. Així que intento atrapar-lo amb una tapa d'un pot, metàl·lica. Arrossego el pot cap a un costat perquè així l'animal s'espanti i s'enganxi a la tapa. Així, un cop al balcó, podria fer-lo fora de la tapa emputxant-lo amb el dit sense fer-li mal.

En comptes d'això, en moure la tapa, contemplo horroritzada com les potes de l'insecte queden enganxades a la vora. No s'ha espantat i s'ha mogut, s'ha quedat al mateix lloc i s'ha deixat atropellar. Aixeco la tapa ràpidament. Li queden tres potes... dues al darrere i una més endavant. Em fa molta pena com es mou, a trompades. Ja no es mou tan ràpidament com abans. Estic sofrint molt... No sé què fer... Em sento idiota...

Intento decidir si l'allibero mentre segueixo veient com l'animal intenta posar-se ferm i caminar. M'envaeix l'angoixa de nou. El poso a sobre d'un kleenex. Fa estona que no es mou, com si esperés la mort inevitablement. No vull que sofreixi més... De tant en quan es "cau" i es posa dret de nou. Mou les antenes molt lentament.

Quan tanco el kleenex sobre si mateix intenta aferrar-se a qualsevol cosa, com si m'implorés pietat.

Anava a escriure "acabo de matar-lo", però no tinc ni valor per fer-ho. Prefereixo que segueixi sofrint sense moure's...

Em sento horrible i molt culpable. Estic trista. No torno a fer fora un insecte de la meva habitació. Ho sento Carles...

11 de mayo de 2010

Proud Mary

Probablemente a mi padre le hubiera gustado que se me dieran bien las mates y me sacara una ingeniería, la de telecomunicaciones, por ejemplo.

Y probablemente a mi madre le hubiera gustado que fuera una artista que expone su arte y gana dinero con ello, o una célebre ilustradora de libros infantiles.

Y si les digo esto, seguramente lo nieguen y me digan que no, que lo que ellos quieren es que yo haga lo que quiera y me gane la vida con algo que me gusta. Pero en el fondo siempre sentirán cómo ese sueño que ellos no pudieron* cumplir se aleja, y se aleja... Sin que nadie haga nada por evitarlo.

Sé que serían tan felices si hubiera escogido una de esas cosas que ellos no pudieron hacer...

Y cuando yo tenga un hijo (o diez), probablemente quiera que se convierta en un gran violonchelista o en un talentoso cantante lírico... y sé que seguramente eso no sea posible.


Y lo dejo así, sin conclusión ni nada, porque esto era sólo una pequeña reflexión del momento.

* Remarco el pudieron.

23 de abril de 2010

Agnus Dei / El gat rumbero

"Gran casualidad" es cuando buscas una canción en spotify y te salen dos resultados: uno es la canción que buscabas (Conte medieval) y el otro es una pieza que no tiene nada que ver con la anterior (Ballo detto 'ii Conte Orlando', del CD Medieval & Renaissance music). Empiezas a escuchar la primera, que es la que te interesa, y luego (por defecto) empieza a sonar la siguiente. Piensas que suena bien y quieres saber qué es, y al leer el título te das cuenta de que hoy en orquesta te han dado la partitura de esa misma pieza.





(Però és més important: avui fa dos anys de coses. ♥)

2 de abril de 2010

Dreams

Fa ara bastant de temps, aproximadament un any, quan vaig anar a la perruqueria de Plaça Rovira, vaig sentir una cançó que recordava haver escoltat fa molt, molt de temps. No recordava ni el títol, ni el cantant, ni res de la lletra. Només uns pocs instants de melodia...

I avui l'he trobat, de puta casualitat. Tampoc recordava que fos un remix/remake d'una cançó existent. L'escoltareu i us semblarà que no és per tant, però per a mi significa molt...




PD: Jo (el) miro i m'espanto, no fos que es cansés de mi...

20 de marzo de 2010

Carmen, Act 2: Entr'acte

En acabar de sentir les paraules del director, mirà enrere. El cor sencer hi era. Començaren els aplaudiments, i les files d'homes i dones, ordenats segons el registre vocal que els corresponia, anaren passant a l'altar on havien de cantar.

Per algun absurd motiu la noia estava convençuda de que el veuria entre el grup d'homes que cantaven la veu més greu. Que finalment havia vingut, que ja aniria després a despedir-se del seu amic. Que el fet que hi hagués hagut un canvi d'última hora al programa i els hi toqués cantar abans del que estava previst l'havia encoratjat a unir-se al seu cor a l'últim moment. Que en passar pel seu costat li dedicaria un dels seus somriures...

Però no va ser així. I la noia es va maleïr a si mateixa per haver estat tan il·lusa.

El cor s'havia anat colocant en formació durant els segons d'aplaudiments. En aparèixer la directora tornaren a sonar. Es feu silenci de nou. Donà el to.

Era Somewhere over the rainbow, una versió a tres veus traduïda al català.

En començar la cançó, la noia fou envaïda per una sensació que l'embolcallà, que actuà com un bàlsam. Se li van omplir els ulls de llàgrimes. Recordà -qui sap per què- aquella gràfica que mostrava els tres motius pels quals ploren les dones: felicitat, tristesa i ????. I va concloure que aquell moment era un dels ????. O potser no.

Les sopranos desafinaven una mica, però la sensació d'angoixa que sentia i el nus a la gola no van cessar. No era la cançó el que feia que se li omplissin els ulls de llàgrimes, i ella ho sabia. Tot i que tenia bastant a veure. Va ser tot plegat.

S'aixecà sobtadament i se n'anà a la la sagristia. No hi havia ningú. Darrere la porta, repenjada a la paret, deixà que llisquessin les llàgrimes mentre seguia sentint Somewhere over the rainbow, tot i que ara sonava més difuminat, com si el so sortís d'una llauna.




* Why women cryJustificar a ambos lados